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Nouriel Roubini: “El 2013 es un año para ser cautos”

Para empresarios y economistas, Nouriel Roubini es algo así como una superestrella, pues predijo la crisis financiera estadounidense del 2008, lo que le valió el apodo de “Dr. Doom” (“Dr. Perdición”). En su paso por Lima, invitado por Scotiabank como conferencista principal de la Asamblea Anual Felaban 2012, advirtió que este año la economía mundial enfrentará una serie de riesgos que llaman a la prudencia.

Por Adriana Roca Mora
Fotos: Karen Zárate

HERRAMIENTAS

La principal sala de conferencias del hotel Westin, en San Isidro, está llena. Es el mismo espacio que minutos antes albergó al premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, quien ofreció una charla sobre cómo vivió el intento de estatización de la banca en el Perú durante el primer gobierno de Alan García. También exhortó a los ecuatorianos a salir a las calles en protesta por las cada vez más estrictas normas bancarias que está implementando el presidente Rafael Correa. Un par de meses antes, en este mismo recinto se reunieron la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton; la ex mandataria de Chile, Michelle Bachelet, y el presidente Ollanta Humala.

La sala ahora está abarrotada de gente. Periodistas, empresarios, ejecutivos y banqueros —algunos de los más importantes del país— aguardan ansiosos la charla que ofrecerá Nouriel Roubini, expositor principal de la conferencia de banca de América Latina, Felaban 2012. Todos quieren saber qué piensa sobre el 2013. ¿Se complicará aún más el panorama económico del mundo? ¿O acaso mejorará?

Roubini, de pelo negro oscuro desordenado, con algunas canas, transmite un aire de cercanía. Tiene mirada pícara. Su inglés muestra un fuerte acento extranjero, quizá debido a que, siendo hijo de padres judíos de Irán, nació en Turquía pero pasó la mayor parte de su infancia en Italia. Habla rapidísimo, como quien está apurado —sin estarlo—, pero sabe que el tiempo apenas le alcanzará para decir todo lo que piensa sobre la economía mundial en el 2013. Su discurso es estructurado, claro y directo. No lee. Tiene una energía envidiable. Sabe exactamente lo que pasará este año, y eso fue lo que vino a decir al Perú.

 

LAS ECONOMÍAS DESARROLLADAS EN PROBLEMAS

Cinco riesgos y cinco “oportunidades” definirán lo que ocurra en el 2013, dice Roubini. En el lado positivo, encuentra que el mundo se está recuperando de la peor crisis económica que jamás ha vivido. Los mercados de acciones están subiendo —“eso siempre es una buena señal”, opina—. Los mercados emergentes están creciendo en promedio a 5% anualmente, y se convertirán en los motores de la economía mundial. El proceso de globalización se profundizará y con ello vendrán más comercio y más movimiento de capitales y de talento. Roubini piensa que los países que han aceptado la globalización y se han integrado al sistema son a quienes mejor les irá. Durante el 2013 veremos mucha innovación. Los cambios y avances tecnológicos sofisticarán a las industrias y eso le hará bien a la economía mundial.

¿Los riesgos? La crisis de la eurozona y un crecimiento anémico de las economías desarrolladas, el posible abismo fiscal de los Estados Unidos, la desaceleración de la economía China, la desaceleración del crecimiento en las economías en vías de desarrollo, y los riesgos geopolíticos, como las tensiones en el Medio Oriente.

 

¿Cómo cree que evolucionará la economía en el 2013?

Las preguntas clave para entender qué pasará en la economía global serán las siguientes: ¿Cómo evolucionará la crisis de la eurozona? ¿Qué pasará con los Estados Unidos y sus temas fiscales? ¿Cómo evolucionará la economía China? ¿Tendrá un aterrizaje suave o duro? ¿Qué está causando la desaceleración de los mercados emergentes? ¿Se trata de un tema cíclico o es algo más estructural que podría ser mucho más negativo? Hay que pensar en el escenario de cada región, entender qué está pasando en cada una.

 

El presidente de la FED, Ben Bernanke, sugirió que el límite de deuda de US$ 16.4 millones alcanzado en diciembre debe ser aumentado a fin de evitar un default de la economía estadounidense. ¿Cree que los republicanos y demócratas se pondrán de acuerdo para lograrlo?

En los Estados Unidos es necesario el bipartidismo. Tienes que tener a ambos partidos tratando de moverse hacia el centro para llegar a acuerdos, ya que ninguno podrá hacer todo solo. Es un gobierno dividido. Los demócratas controlan la Casa Blanca y el Senado, pero los republicanos controlan la Casa de los Representantes. A menos que se comprometan, como en el tema del presupuesto —en el que está claro que se deben alzar los impuestos porque han estado demasiado bajos por mucho tiempo— y en reformar el gasto de seguridad social y salud para que sean sostenibles, no será posible lograrlo. La pregunta es si podemos salir de este estancamiento. Creo que el presidente Obama está dispuesto a llegar a un compromiso y, en ese sentido, su reelección ha sido positiva porque ya no tiene que preocuparse por volver a salir elegido en otro periodo; debe pensar en el legado que dejará. Creo que se enfocará en lograr que a la economía le vaya bien y que los temas fiscales se resuelvan en los próximos cuatro años. Dentro de todo, sus políticas son centristas. No son particularmente radicales, así que probablemente tomará una actitud constructiva. La pregunta es si los republicanos están dispuestos a alejarse de algunos de sus enfoques excesivos y neoconservadores, ligados al Tea Party. El ambiente actualmente es constructivo, ambas partes están conversando, pero siguen muy divididas; así que vamos a ver si logran llegar a un acuerdo. En todo caso, seguirán habiendo muchas tensiones porque el país está dividido y hay posiciones diversas sobre qué camino debería seguir la economía, cuál es el rol del sector privado, cuál el del público y si el tamaño del aparato gubernamental debería ser tan grande o ser más pequeño. Todavía hay muchos desacuerdos entre ambas partes sobre estas cuestiones.

 

Paul Krugman dice que en tiempos de crisis debería haber mucho más gasto, pero hay otros economistas que opinan que no se debería de gastar mucho. ¿Usted cuál cree que es el mejor enfoque?

Yo estoy al centro de ambas posiciones. Creo que el déficit del presupuesto estadounidense es grande, es el 8% del PBI. La deuda pública es alta y sigue creciendo, bordea el 80% del PBI. No se puede tener esos déficits por siempre porque eventualmente terminaremos igual que la eurozona. Por otro lado, la economía sigue débil, se está desacoplando y, si uno acelera e implementa muy temprano la austeridad fiscal, terminará igual que la eurozona o Inglaterra, con una recesión. Entonces, ¿cómo llegas a un acuerdo para tener gasto responsable en el corto plazo, pero austeridad fiscal en el largo plazo? Lo óptimo sería pasar hoy un plan que reduzca el gasto y suba los ingresos gradualmente pero, sobre todo, hacia el futuro; en vez de acelerar la austeridad, la empujas hacia el futuro. Si la economía aún sigue débil en el corto plazo, estás dejando un margen más grande para estimularla en el mediano plazo mientras que en el largo plazo apuntas hacia disciplina fiscal y austeridad. Lo necesario es encontrar un balance entre ambas cosas: crecimiento y austeridad.

 

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