/::
           
   
9 de agosto de 2008

Emprendedores sociales: la nueva esperanza

Los emprendedores sociales no tratan los síntomas ni aplican paliativos, prefieren encontrarles soluciones de fondo a los problemas. Ellos y ellas son la nueva esperanza de la humanidad.

Samuel Azout


Nos enseñaron desde pequeños que existe una fórmula para lograr desarrollo económico y equidad social. La fórmula reside en la existencia de estados soberanos con fronteras geopolíticas, donde funcionan dos grandes sectores: el sector privado las empresas, y el público, el Gobierno. Fundamentalmente, la idea es que el primero genera la riqueza, mientras el segundo la distribuye.

El balance entre estos dos sectores sigue siendo motivo de debate político y socioeconómico: los conservadores o republicanos prefieren más mercado y menos Gobierno, y los liberales o demócratas, más Gobierno y menos mercado. Aquellos llamados ‘neoliberales’ han sugerido que el equilibrio perfecto es ‘tanto mercado como sea posible y tanto Gobierno como sea necesario’.

La verdad, sin embargo, es que esta fórmula ‘Gobierno/mercado’ no ha resuelto los problemas de la humanidad. Por el contrario, desde la Revolución Industrial, hace más de 250 años, los problemas de la humanidad se han agravado. Hoy, 2.400 millones de personas viven bajo la línea de la pobreza; 800 millones, en miseria absoluta, una cifra demasiado alta teniendo en cuenta que a comienzos del siglo XX sólo 2.000 millones de personas habitaban el planeta.

Cada año mueren más de 1.500.000 personas como resultado de guerras y actos violentos, la mayoría de estos civiles, principalmente mujeres y niños. Como si esto fuera poco, en la actualidad existen 40 millones de personas desplazadas o refugiadas, la mayoría de estas en África ¬–en Colombia hay más de 2 millones de desplazados por la violencia–. La evidencia también indica que estamos destruyendo el planeta. El calentamiento global, producto de la emisión de gases, la deforestación, la eliminación de especies de gran importancia para el balance ecológico y la escasez de agua amenazan la sostenibilidad del mundo. No tenemos suficiente tierra ni agua para producir los recursos que consumimos y absorber las basuras que generamos. Se estima que dentro de 40 años estaremos consumiendo la producción biológica anual de dos planetas.

Pero no todo está perdido. Ha nacido una nueva esperanza: los emprendedores sociales, que son hombres y mujeres que trabajan de manera innovadora para corregir los problemas que los sectores público y privado no han podido solucionar. Estos nuevos emprendedores pueden originarse en el Gobierno, en el sector privado o en la sociedad civil. Lo que los distingue es que están comprometidos a resolver los problemas que nos apremian a través de soluciones creativas. De esta manera, estos individuos están cambiando el curso de la humanidad.

Estos emprendedores no se adhieren a ideología o disciplina política alguna, generalmente son libre pensadores y suprapartidistas. Para ellos, la creación de valor social es lo más importante; por eso no dudan en compartir sus ideas con los demás. Asumen riesgos y se lanzan a actuar antes de contar con todos los recursos necesarios. Tienen determinación, pasión por el cambio y capacidad técnica para medir sus resultados. Los emprendedores sociales se alejan de la caridad asistencialista tradicional y prefieren crear proyectos sostenibles, escalables y de alto impacto. No crean instituciones de caridad, establecen verdaderas empresas sociales.

Los emprendedores sociales no tratan los síntomas ni aplican paliativos, prefieren encontrarles soluciones de fondo a los problemas. Ellos y ellas son la nueva esperanza de la humanidad. Los emprendedores sociales, como señala Bill Drayton –fundador de la organización mundial Ashoka– “no se conforman con regalar el pescado ni con enseñar a pescar; no descansarán hasta que hayan revolucionado toda la industria pesquera”.



COMENTE ESTE ARTICULO

Nombre
Email
Comentario
   
Sea el primero en Comentar este Artículo!