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Cómo sobrevivir –y prosperar– durante una recesión

Sir Richard Branson

HERRAMIENTAS

 Soy lo suficientemente viejo para no tomar a la ligera una recesión importante; por otra parte, las he visto antes y estoy adquiriendo un instinto acerca de las bajas y alzas cíclicas del mercado. Cada generación de políticos y economistas trata de nivelar el ciclo de auge y caída, y cada generación fracasa. Creo que es hora de un enfoque nuevo: recuerde que la economía tiene sus altas y bajas, e invirtiendo sabiamente, reduzca el daño que una recesión puede causar a su empresa o carrera.

Si pudiera regresar al inicio (y estuviera interesado únicamente en maximizar mis inversiones, que no lo estoy), invertiría sólo durante las recesiones, cuando casi todo cuesta entre 50 y 90% o menos que durante tiempos de auge. Esto sería bueno para mí como inversionista, y la economía se beneficiaría con la inversión.

Esto es difícil de hacer por dos razones. Primero porque el ciclo económico es lento –de auge a caída puede pasar una década o más–. Tendríamos que aprender a tener paciencia. Y la segunda razón es incluso más desafiante: los emprendedores tienen que responder a las ideas tanto como al mercado.

Hay tiempos en que una idea está madura, pero el mercado está mal –una situación en la que muchos emprendedores se encuentran actualmente–. ¿Qué deberían hacer? ¿Encogerse de hombros simplemente y alejarse? Por supuesto que no. No podemos. No podemos apagar nuestro entusiasmo con sólo oprimir un botón.

La respuesta es pensar en grande, pero construir pequeño. Crear algo de lo que esté orgulloso, pero no dejar que lo trague financieramente. No se necesita untar dinero sobre una buena idea. Una buena idea crecerá sola. Vea a Virgin Galactic. Durante años, el programa espacial de Virgin consistió en que yo visitaba a científicos entusiastas en medio del desierto y observaba el fracaso de un lanzamiento tras otro de cohetes. Hoy tenemos la primera operación viable de turismo espacial.

Pese a todo el infortunio que la recesión actual ha causado, puede estar seguro de que se están ganando fortunas. Hay grandes oportunidades allá afuera. Casas que valían cinco millones de libras se están vendiendo por 2.5 millones de libras. Divida mansiones grandes y bellas en poblaciones universitarias y conviértalas en pisos de buena calidad para estudiantes y, quién sabe, quizá pronto pudiera darse el lujo de comprar esa gran casa de campo que siempre ha deseado.

La idea debería ser sencilla –lo suficientemente sencilla para que un individuo la convierta en realidad–. Las empresas emprendedoras pequeñas, esbeltas, son el futuro de los negocios.

No todos son emprendedores. Si desea averiguar si usted tiene esa capacidad, guarde sus experimentos para las tardes y fines de semanas. Si tiene un empleo seguro ahora, ciertamente no es el momento para entregar su renuncia a menos que tenga la absoluta seguridad de que tiene una idea brillante. La gente asalariada padecerá relativamente poco en una recesión. Los sueldos quizá serán congelados, o incluso reducidos, pero dado que los precios en general están bajando, no sufrirán mucho.

Las perspectivas para quienes pierdan su empleo son mucho peores.

Si usted es un empleador, esté consciente de que las redundancias son malas para los negocios. En su núcleo, una compañía es su talento, su experiencia y sus relaciones. Desprenderse de sus empleados debe ser el último recurso. Al iniciarse la recesión pedimos a los ejecutivos principales en el Virgin Group que exploraran todas las opciones –desde compartimentación de trabajo o reducción de días de trabajo a la semana hasta congelamiento de sueldos o descanso sin salario– antes de despedir a miembros del personal.

¿Y qué hacer si ha perdido su empleo? No hace mucho tiempo, un periodista me preguntó cuál sería mi consejo para los recién desempleados. Yo contesté, tan cortésmente como pude, que había gente más calificada que yo para responder a eso. Pero hay un pensamiento que compartiré.

Si una compañía acaba de despedirme, yo pensaría en formas en que esa empresa pudiera ahorrar dinero. Todas las empresas –estén en plena prosperidad o camino a la quiebra, jóvenes o viejas, una boutique o una tienda de gangas en el sótano– necesitan ahorrar dinero. Si su firma tiene un acuerdo con una cara compañía de taxis, entonces ofrézcales un mejor precio. ¿Usa bombillas de luz normales? Cuando camine lentamente hasta el elevador, cuente las bombillas o focos. Saque cuentas. Muéstreles lo que se podrían ahorrar cambiando a focos ahorradores, ofrezca hacer los arreglos, y pida una comisión.

Hay muchas pequeñas oportunidades empresariales que pueden aprovecharse. La mayoría tiene que ver con ahorro de energía. Si hay algo que sabemos con certeza es que el combustible va a ser más caro tarde o temprano. Muchas empresas todavía no entienden que un negocio en problemas puede ser salvado simplemente reduciendo el desperdicio y utilizando más eficientemente la energía. Muchas compañías no tienen idea de cuánto están gastando sin necesidad en impresión innecesaria de documentos, focos anticuadas, maquinaria de oficina que consume demasiada energía, y viajes y costos de envío innecesarios.

Pero usted sí lo sabe. Usted trabajó allí. Sabe lo que sucede. Diga algo, proponga algo y luego póngale precio. 

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