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Partidos, congreso y justicia, los menos confiables

Los iberoamericanos no confían en los políticos, la justicia, el congreso y los sindicatos. México y Colombia no creen en la transparencia de las elecciones. Las capitales de la región se rajan en seguridad pero son buenos vivideros.

Por Redacción PODER
Foto: Diego Caucayo

HERRAMIENTAS

Uno de los mayores problemas que afronta casi todos los países de Iberoamérica y que ha impedido un mayor crecimiento de la región es la falta de instituciones fuertes, serias y creíbles que sean capaces de defender la democracia y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Esto lo corroboró el Barómetro Iberoamericano de Gobernabilidad 2010, una gran encuesta  que consultó la opinión de 11.707 personas de 21 países de América Latina, España, Portugal y Estados Unidos, que descalificaron a los partidos políticos, el congreso, la justicia y los sindicatos, entre otros, porque no les generan confianza.
Este es un hecho preocupante y que demuestra, una vez más, la pérdida de credibilidad en la clase política, a la que se le asocia permanentemente con fenómenos de corrupción o falta de interés en la solución de los problemas. Tanto el Congreso como los partidos políticos recibieron la más baja calificación: de 1 a 100 en la escala de confianza, el Congreso sacó un puntaje del 26% en Iberoamérica, mientras que los partidos políticos apenas obtuvieron el 17%. Los países que más baja calificación le dieron al Parlamento fueron Perú (8%), Brasil (15%), Argentina (19%) y Colombia (20%). En este último caso, los escándalos de congresistas implicados con la parapolítica pudieron influir en la percepción negativa.
Este es un nuevo llamado de alerta para que los parlamentos se pongan a la altura de las circunstancias de sus naciones y respondan al clamor de la ciudadanía, que los quiere ver defender los intereses generales y no los particulares y personales, como ocurre en muchos casos. Proyectos de ley como el presentado por un grupo de congresistas colombianos, encabezados por el senador Aurelio Iragorri, que pretendía aumentar en más del 75% las pensiones de ex congresistas, en nada ayudan a cambiar esta imagen negativa.
Otros que también salen mal librados son los sindicatos, con apenas un 26% de confianza. Estas organizaciones han venido perdiendo credibilidad en las últimas décadas, porque los trabajadores no sienten que se estén defendiendo sus intereses; la  percepción es que los sindicatos se están anquilosando. Los países que más baja calificación les dan son: Perú (17%), Venezuela (18%) y Argentina (19%).
La justicia también quedó en saldo rojo, lo que refleja el alto grado de impunidad que se presenta en estas naciones. Apenas el 29% de los encuestados le tiene confianza, siendo los casos más dramáticos los de Perú y Ecuador, con 16% y 21%, respectivamente. Sin partidos políticos fuertes, sin congresos transparentes y honestos y sin una justicia que funcione, es muy difícil que un país pueda avanzar.
Pero los iberoamericanos tienen una mayor confianza en su sistema educativo (con un respaldo del 67%) debido a los esfuerzos de los gobiernos por ampliar la cobertura en los sectores más pobres. La Iglesia es otra de las instituciones que les generan confianza, pese a los escándalos que ha tenido que afrontar por los casos  de pedofilia.
Las fuerzas armadas y los bancos generan un grado medio de confianza. En el caso del sistema financiero, es evidente su consolidación en la región y el hecho de que logró salir adelante de la crisis financiera internacional sin mayores tropiezos. El país que peor calificación les dio a los bancos fue España, nación que no se ha podido recuperar de los problemas económicos, debido, entre otros factores, al desplome en el sector hipotecario.

Ciudades inseguras
El Barómetro Iberoamericano también indagó sobre qué tan satisfechos están los habitantes de las ciudades capitales en aspectos relacionados con la seguridad, la calidad de los servicios públicos, el medio ambiente y las oportunidades de progresar.
Para los consultados, la inseguridad es uno de los mayores problemas. Apenas el 30% respondió que estaba satisfecho frente al 61% que dijo estar insatisfecho. Las capitales más inseguras son las de Brasil, México y Ecuador, con niveles de respuesta superiores al 70%. En Brasil y México, la delincuencia común y las organizaciones de narcotraficantes tienen sitiados a miles de habitantes de los barrios más pobres.
Tampoco sale bien librado el medio ambiente, ya que el 49% de los encuestados se siente insatisfecho con el manejo del tema, siendo los habitantes de las capitales de Brasil, Perú y Ecuador los más inconformes.
A pesar de los problemas de inseguridad y de contaminación ambiental, los habitantes consideran sus capitales como buenos vivideros debido a la mayor cobertura de los servicios públicos y a las opciones de progreso. A la pregunta de si la ciudad es un buen sitio para vivir, el 60% de los encuestados iberoamericanos respondió afirmativamente, siendo los más satisfechos los de Colombia (82%) y Argentina (76%), mientras que los de Ecuador son los más insatisfechos (21%).
En general, los alcaldes no salen tan mal librados. Al ser interrogados sobre la gestión del mandatario local, el 49% se declaró satisfecho siendo los más destacados los de las capitales de Perú (76%), Ecuador (71%) y Colombia (55%). Llama la atención esta última respuesta teniendo en cuenta que el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, es uno de los más impopulares por las graves dificultades de movilidad en la ciudad.
El Barómetro Iberoamericano también indagó sobre los problemas más graves para los habitantes de la región y quedó en primer lugar el desempleo, seguido de la falta de seguridad y la corrupción. En cuanto a si consideran que el país va por buen camino, Chile, Brasil y Venezuela respondieron que sí (por encima del 50%). En Colombia, solo el 34% de los entrevistados dijo que va por buen camino. Y sobre qué tanto les simpatizan los mandatarios, en primer lugar quedó Barack Obama, de Estados Unidos, con el 62,3%; seguido del rey Juan Carlos, de España (56,6%); Michelle Bachelet, de Chile (56,4%); y Luis Inácio Lula, de Brasil (54,2). Los peor calificados fueron: Raúl Castro, de Cuba (23,5%); Hugo Chávez, de Venezuela (25,6%); y Daniel Ortega, de Nicaragua (31,5%).

Elecciones, sin credibilidad

A la pregunta de si cree que las elecciones en su país son libres y transparentes, en ocho países las respuestas fueron negativas. Sobresalen los casos de México y Colombia, donde el 24% y 26% de los consultados respondió que no las considera transparentes.
Aunque Colombia se había caracterizado durante varias décadas por adelantar procesos electorales que no despertaban mayores sospechas, los recientes comicios para el Congreso dejaron mucho que desear, especialmente en el Valle y en Chocó y en algunos departamentos de la costa atlántica donde se han presentado múltiples denuncias de fraude. Ahora, los ojos están puestos en las elecciones presidenciales, donde se presenta un empate técnico entre los dos candidatos más opcionados.
Las naciones que más creen en sus procesos electorales son Chile (81%), EE.UU. (70%), España (69) y Venezuela (59%), país donde hay una gran polarización por el gobierno de Hugo Chávez.

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