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16 de noviembre de 2009

El crimen del olvido

Nada justifica que la justicia se canjee por reparaciones ni las reparaciones por un museo.

Santiago Alfaro Rotondo


En el prefacio de Los hundidos y los salvados, Primo Levi, escritor-testigo del holocausto judío, cuenta que los soldados de las SS se divertían en advertir lo siguiente a los prisioneros del campo de exterminio de Auschwitz: “De cualquier manera que termine esta guerra, la guerra contra ustedes la hemos ganado; ninguno de ustedes sobrevivirá para dar testimonio de ella, pero incluso si alguno lograra escapar, el mundo no le creería. Tal vez haya sospechas, discusiones, investigaciones de los historiadores, pero no podrá haber ninguna certidumbre, porque con ustedes serán destruidas las pruebas. Aunque alguna prueba llegase a permanecer, y aunque alguno de ustedes llegase a sobrevivir, la gente dirá que los hechos que cuentan son demasiado monstruosos para ser creídos: dirá que son exageraciones de la propaganda aliada, y nos creerá a nosotros que lo negaremos todo, y no a ustedes. La historia de Auschwitz, seremos nosotros quien la escriba”.

El régimen nazi planificó la “solución final” de tal manera que no dejara rastro. Luego de las humillaciones, cámaras de gas, masacres y asesinatos, vinieron los hornos crematorios, las fosas comunes, la eliminación del recuerdo. Los nazis sabían bien que la memoria era un campo de batalla, una manera de continuar la guerra por otro medio: el control de las interpretaciones del pasado. De allí que sus fábricas de la muerte fueran también del olvido.

Esta experiencia debe resultar pedagógica para otros casos de violencia como el que vivimos desde que el PCP – Sendero Luminoso se levantó en armas. La prédica de Auschwitz es una muestra de la importancia que tiene reconocer y mantener vigente la memoria de las víctimas, su versión de lo ocurrido. La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) así lo comprendió, por ello basó la elaboración de su Informe Final en más de 16.000 testimonios, algunos transmitidos a través de audiencias públicas y otros por intermedio de la muestra fotográfica Yuyanapaq. Para Recordar.
Las víctimas son los testigos de las injusticias cometidas. Su voz nos habla de lo sucedido y de lo que podría volver a suceder, de las contradicciones de nuestra convivencia y de las claves para enmendarlas, de las responsabilidades de quienes se convirtieron en verdugos y de los que se mantuvieron indiferentes frente a la tragedia. Tenerla siempre presente no es un obstáculo, sino la condición básica para alcanzar la reconciliación, entendida como “el proceso de restablecimiento y refundación de los vínculos fundamentales entre peruanos” (Informe Final de la CVR).

Por esta razón, las víctimas representan una autoridad moral que no puede ser acallada. El olvido es otra forma de condena para ellas y sus descendientes, una réplica de los crímenes que ocasionaron su desaparición, muerte y/o dolor. Asimismo, el olvido impide al resto de la sociedad explicar la violencia, conjurar las causas que la motivaron, ajusticiar a quienes la ejercieron indebidamente y transmitir a las nuevas generaciones las lecciones que nos deja. El recuerdo se convierte de esta manera también en un deber moral para todos.

La creación del Museo de la Memoria es una manera de cumplir dicho deber. Para ello, todas las víctimas tienen que estar representadas. Las del PCP – Sendero Luminoso y las del MRTA; las de las Fuerzas Armadas y las de la sociedad civil; las que cumplían su deber en defensa del Estado y las que solo protegían su vida; las que habitaban en las ciudades y en el campo, las de origen costeño, andino y selvático.

No obstante, un museo con estas características no es suficiente. Otra forma de olvido es la ausencia de reparaciones y la impunidad. Para remediar lo primero, el gobierno tiene la obligación de implementar el Plan Integral de Reparaciones y dotar de presupuesto al Consejo de Reparaciones. Los funcionarios públicos que se niegan a hacerlo pierden toda autoridad moral, convirtiendo al Estado en cómplice de la barbarie.

Lo mismo sucede con los que apañan los crímenes de las Fueras Armadas. Masacres como las de Putis, Accomarca o Barrios Altos tienen responsables. Pretender que sean juzgados no implica validar el terrorismo, tampoco atentar contra las Instituciones Armadas. Eso solo cabe en mentes que desprecian la dignidad humana. Por el contrario, el establecimiento de una frontera entre lo prohibido y lo permitido a través del castigo a los culpables, las civilizaría y reconciliaría con la población. Nada justifica, entonces, que la justicia se canjee por reparaciones ni las reparaciones por un museo, tal como parece ser la lógica del alanismo en funciones.

No se puede amar el Perú siendo indiferentes a la suerte de sus habitantes. Como lo anotaba el padre Hubert Lanssiers, aquellos que lo hacen “navegan en el reino de lo etéreo, son contorsionistas verbales, Houdinis lingüísticos, verdugos de la lógica y enciclopedias de metáforas raídas, persiguen lo absoluto con un matamoscas”.



jorge acosta
2009-11-17 16:56:20

El tema de las reparaciones además debe ser encauzado solo y directamente a las reparaciones individuales; no es admisible que la inversión pública que debio hacerse y que tiene que seguir haciéndose a lo largo y ancho del país, bajo en nombre de "reparaciones colectivas" se la "haga pasar" a los pueblos más olvidados, por favor debatamos este punto.

Jinre
2009-11-18 11:09:24

Necesario, trascendente e insoslayable análisis Sr. Alfaro. Reciba mi modesta adhesión y reconocimiento por este artículo.

Alfredo P.
2009-11-28 14:48:32

La izquierda busca comfundir víctimas y victimarios, ahora quieren que a los terroristas de sendero luminoso y del mrta se los reconozca como víctimas y se les haga homenajes como en ese monumento que levantaron en el Campo de Marte o en esa sentencia de la CIDH en donde un juez brasilero calificó a las senderistas de "Juanas de Arco que luchan por la justicia"; esto es inaceptable. Los terroristas de sendero luminoso y del mrta no son ni pueden ser considerados como víctimas. Hablan de "memoria", pero en realidad proponen una amnesia del criminal proyecto comunista de sendero luminoso y del mrta. Ojalá no censuren mi comentario (que es lo que a la izquierda le gusta hacer cada vez que alguien les dice cosas que no les gustan)

Santiago Alfaro Rotondo
2009-11-29 14:19:28

Las “fantasías” median muchas veces las relaciones entre grupos e individuos. Para “colocarlos en su lugar” le atribuimos a nuestros interlocutores un conjunto de características que se dan como “hechos”, ajustando la realidad a los interesas que nos movilizan ¿La consecuencia? Inventamos a los otros radicalizando las diferencias, fijando jerarquías y convirtiendo en quimeras las convergencias. Esa es una de las conclusiones a las que arribó Edward Said en su libro “Orientalismo”. Allí él explica que la cultura europea posterior a la Ilustración sistemáticamente manipuló la imagen de Oriente hasta definir a sus habitantes como seres carentes de los supuestos valores esenciales de occidente: la razón, la paz, la libertad. Con la finalidad de imponer su dominio, redujo la heterogénea realidad árabe al tamaño de una vainita. Decir que la “izquierda” busca reconocer como víctimas a los terroristas es un argumento que opera bajo la misma lógica. Ni la CVR, el Consejo Nacional de Reparaciones, los responsables del Museo de la Memoria, las ONG`s defensoras de los derechos humanos ni quien escribe sostienen esa idea. Además, es una “fantasía” agrupar a todos los citados dentro de la “izquierda” ¿O es que el pensamiento de Mario Vargas Llosa tiene el mismo color de su sangre? “Orientalizar” las posturas ajenas no nos aleja de Auschwitz, nos acerca.

Alfredo P.
2009-11-29 20:35:11

¿Alguien cree que el pueblo judío permitiría que en algún museo o memorial se incorpore a los verdugos nazis como "víctimas"?, por supuesto que no; semejante mezcolanza sería una afrenta a las verdaderas víctimas del holocausto. Ahora se busca incluir como "víctimas" a los terroristas de sendero luminoso y del mrta, siguiendo la línea del malogrado monumento del Campo de Marte y de la sentencia de ese juez brasilero de la CIDH (un mal imitador de Jorge Amado). Lamento que MVLl esté involucrado en este proyecto que finalmente le estallará en la cara por la manipulación ideológica que se le quiere dar a este museo desde la izquierda no gubernamental.

PEPE
2009-12-01 17:33:59

Es muy cierto se debe d castigar a los culpables de tales crimenes, pero de los 2 lados, por el lado de la FF del orden hubo, mucho abuso, pero es q no se tenia conocimeinto como enfrentar esta guerra, y por el lado de l.os DDTT q aun estan escondido en el anonimato, y que aun persisten deben de ser sancionados drasticamente, pero algunos quieren ser premiados por tener terrucos y eso es muy grave para la sociedad.

PEPE
2009-12-01 17:35:53

Estoy de acuerdo con Alfredo P.

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