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14 de septiembre de 2009

La magia de los TCF

Diversos documentos muestran que ya en el año 2003 se conocía que las reservas de gas certificadas eran menores que las que se informaba públicamente. ¿El objetivo? Preparar el camino para la exportación del gas. ¿Quién le mintió al país? ¿Por qué?

Por Pablo O'Brien y David Rivera
Foto portada: Musuk Nolte / Foto Lote 88-Camisea: EFE

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“Seis”. “Ocho punto ocho”. “En realidad, tenemos diez”. “Ahora hay doce”. “Este año llegamos a catorce”. “Pronto estaremos cerca de los treinta”. De esta forma, como si se sacaran conejos de la chistera de un mago, se anunciaban y difundían las cifras que daban cuenta de las reservas de gas del Perú. Medida en trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés), esta información suele ser fundamental para definir los lineamientos de la política energética de un país. Si no se manejan con seriedad, en cambio, terminan generando falsas expectativas de crecimiento y comprometen seriamente su futuro y desarrollo.

Pero hagamos un poco de memoria. Desde que el gas se reveló como un recurso fundamental para el Perú, la posición del Ministerio de Energía y Minas (MEM) había sido bastante tranquilizadora: las reservas probadas de Camisea (sumadas las de los lotes 88 y 56) superaban los 10 TCF. A comienzos de este año se anunció que llegaban a unos 14,1 TCF. La noticia fue recibida con entusiasmo, porque con esos niveles no había nada de qué preocuparse. Había gas para todos y para rato.

Fue a mediados del 2008 cuando aparecieron los primeros indicios de que algo andaba mal. Diversas empresas interesadas en invertir en áreas tan rentables como la generación de electricidad (Termochilca) y la petroquímica vieron frustradas sus aspiraciones porque Pluspetrol no les quiso firmar contratos alegando que no había gas. ¿Cómo que no alcanza el gas? ¿Y las reservas que se había anunciado pocos meses atrás? La preocupación empezó a extenderse e inmediatamente los ojos voltearon hacia el proyecto de exportación. ¿Cómo se iba a destinar reservas de gas para venderle a México si lo que había no alcanzaba para el mercado interno?

Las explicaciones no se hicieron esperar. Los promotores de la exportación salieron al frente para señalar que el problema no estaba en la cantidad de las reservas, sino en el diámetro del ducto, que no se daba abasto para transportar el gas destinado a satisfacer la demanda interna. Según ellos, bastaba verificar las cifras de la Dirección General de Hidrocarburos (DGH), encargada de establecer el nivel real de reservas, para darse cuenta de que no había problemas. El 2007, según la DGH, teníamos 11,15 TCF.

Sin embargo, a pesar de las “tranquilizadoras” explicaciones, la demanda seguía superando con creces a la oferta. Esto provocó que Roberto Ramallo, gerente ejecutivo de Pluspetrol, declarara en junio último que su compañía “no firmará más contratos de suministro de gas natural con nuevas empresas hasta certificar la existencia de reservas adicionales. No tenemos una fecha precisa para vender gas a nuevas empresas, podría ser un poco antes o después del 2010”.

El punto final a este debate sobre si la culpa del desabastecimiento la tenían el tubo o las reservas, lo puso la auditoría efectuada por la empresa Gaffney, Cline & Associates (Gaffney), que en junio último, y a pedido del Ministerio de Energía y Minas, presentó el nivel de reservas certificadas. Los resultados dejaron a todos boquiabiertos: las reservas probadas solo llegaban a 8,8 TCF. Es decir, había 5,3 TCF menos de lo que habían calculado el MEM y el Consorcio Camisea.

De acuerdo con información proporcionada por el Ministerio de Energía y Minas, se supo que esta situación se venía repitiendo desde el 2005. Las reservas probadas certificadas eran mucho menores de lo que se había venido anunciando, por eso no se podía firmar nuevos contratos. El riesgo era que hacia finales del 2010 empezarían a presentarse cortes y restricciones en el servicio eléctrico debido a la falta de proyectos de generación, cuya construcción se encontraba paralizada porque las empresas no conseguían contratos de gas.

Trillones en juego
Diversos documentos a los que tuvo acceso PODER Enterprise demuestran que desde el año 2003 el Consorcio Camisea, liderado por la argentina Pluspetrol, alertó que no era conveniente exportar el gas de Camisea debido a que, según sus proyecciones, las reservas no alcanzaban para abastecer el mercado interno.

Así lo expresa claramente el documento Pluspetrol Camisea – Position Paper, del 7 de abril de 2003: “Las estimaciones recientes sobre reservas probadas de gas del Lote 88 y la previsión de la demanda del mercado doméstico peruano para los próximos cuarenta años [que era el período de duración del contrato original del Lote 88], muestran una diferencia negativa de 4,2 TCF. Aunque Pluspetrol confía en que con el tiempo, la exploración y el desarrollo de pruebas de largo plazo se pueda reducir o incluso eliminar esta diferencia, hoy no podemos comprometernos ni garantizar las reservas de gas del Lote 88 para realizar un proyecto de exportación, mientras simultáneamente comprometemos y garantizamos los volúmenes de gas que se requiere para el mercado local”, señalan.

En otro informe de la compañía (Camisea: Strategic Value), de febrero del 2003, se muestra un cuadro en el que se indica cuál era el verdadero nivel de las reservas de entonces. Según el estudio de De Golyer & MacNaughton (una evaluadora seria del potencial de yacimientos de hidrocarburos), el Lote 88 tenía 8,7 TCF, de los cuales solo el 78% era recuperable. Por tanto, las reservas probadas llegaban a 6,8 TCF.
En cambio, el Lote 56 solo contaba con 2,0 TCF comprobados (2,5 probables, pero con una certeza de 75%). Sumados los valores de ambas concesiones, el país tenía 8,8 TCF de reservas probadas en dicho año.

Esto no es lo único importante que señala este cuadro. Según los cálculos efectuados, el país necesitaba 11 TCF para satisfacer la demanda interna de gas hasta el 2040. Es decir, sin vender gas al exterior, en ese momento, ya teníamos un déficit de 2,2 TCF. Por eso mismo Pluspetrol indicaba: “un operador responsable, antes de destinar sus reservas a un proyecto de exportación requiere: adquirir un conocimiento profundo sobre el comportamiento de las reservas; confirmar adecuadamente el desarrollo de las reservas comprobadas; convertir las reservas probables en probadas; incorporar reservas probadas de otros lotes”.

En dicho documento de Pluspetrol también se indica: “La propuesta del proyecto CLNG [nombre utilizado por la empresa antes de ser Perú LNG, para la exportación del gas] tiene dos aspectos que podrían ser políticamente controversiales. El primer hecho es que el país recibirá 12 centavos de dólar de royalty por cada millón de pies cúbicos [de gas] que el proyecto venda [en el extranjero], comparado con los 63 centavos de royalty y los múltiples efectos que en la economía generaría cada millón de pies cúbicos vendidos en el mercado local. Segundo, con precios bajos, el mercado local estaría subsidiando el desarrollo económico extranjero”, indicaba en el 2003. Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia.

El diagnóstico de Pluspetrol revela que en dicho momento se podía establecer perfectamente que no era conveniente vender el gas al extranjero, y que esta posición no era exclusiva de analistas con intereses particulares o sin conocimiento del tema, tal como han pretendido hacer parecer en diversas ocasiones funcionarios del gobierno y ejecutivos de la ahora llamada Perú LNG.

La pregunta entonces es: ¿por qué si en el 2003 Pluspetrol alertaba sobre la falta de reservas de gas, el MEM y Hunt Oil (la compañía estadounidense interesada en la exportación del recurso) publicaban datos según los cuales había reservas de sobra?

La respuesta parece obvia hoy: porque se estaba preparando el terreno para que en el 2005 se hicieran las modificaciones legales necesarias que ayudaran a liberar reservas de gas para el proyecto de exportación.

La “confusión” en la medición de las reservas nace curiosamente de un hecho bastante simple: en el 2003 se comenzó a incluir como parte de las reservas probadas a las probables. Sin embargo, el hecho no quedó ahí, y tal como lo demuestra el informe Gaffney, como la suma de ambos rubros no superaba los 11 TCF en reservas en el 2009, Hunt Oil habría incorporado incluso las reservas posibles para sustentar la existencia de gas suficiente para la exportación.


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CARLOS LUCAR ARIAS
2009-09-15 17:33:19

En consecuencia no son dos sino siete los grandes proyectos comprometidos por el ex-presidente Alejandro Toledo; los cuales se verían seriamente afectados desde su ejecución. La situación es mucho más grave que la Brea y Pariñas y la Página 11.

Silvia del Valle
2009-09-15 18:23:00

Probablemente los funcionarios mencionados arguyan que fueron inducidos al error por información elaborada por consultores privados, a quienes el brazo de la ley muy dificilmente alcanza. No olvidemos que la maraña legal que regula estos complejos procesos han sido diseñados por estos mismos personajes y recordemos lo difícil que fue poner sobre rejas a los altos funcionarios "técnicos" que apoyaron y "apañaron" los grandes negociados durante el fujimorismo. Y al margen de alentar una apresurada cacería de brujas, como deriva ahora cualquier denuncia periodística, vale la pena llegar al fondo de este tema del que, dicho sea de paso, la información expuesta en este informe ya hace varias semanas se expone en medios críticos a la política energética actual, pero sin audiencia masiva. Por tanto esta amplia investigación se suma a las múltiples voces alzadas ante políticas de exportación de un recurso escaso y necesario, afectando el bienestar de millones de peruanos. De otro lado, esperemos que no vealos la típica reacción de acusar a la revista de una tirria ante la inversión privada y toda esa monserga con que usualmente se quiere callar este tipo de críticas.

carlos ortiz
2009-09-16 12:09:09

El GRAN problema del Perú es que a los gobiernos de turno les importa un bledo la visión de futuro, cada quien afronta los problemas a su parecer (por no decir conveniencia) o a la tendencia de moda. Mientras no exista un instituto serio que establesca pautas y directrices para desarrollar estrategias de futuro en beneficio irrestricto del Perú, seguiremos firmando TLCs "sea como sea" o disque "revisandolos" para ganar elecciones. Si bien es cierto que la inversión privada es importante y la globalización nos conmina a incertarnos economicamente al resto del mundo, queda claro que no es herramienta, por sí sola, suficiente para salir del subdesarrollo. ¿Que opinan al respecto mentes claras y de pensamiento siempre libre como el Sr. Althaus? El Perú no es un mendigo sentado en un banco de oro, el Perú es una tira de pend.. sentados en un mar de coj... ¿verdad Sr. Kuchinsky?

carlos ortiz
2009-09-16 12:22:49

Después de cientos de publicaciones y programas radiales y de televisión sin poder comprender claramente el tema, en una página Uds. me la pusieron clarita, como se dice coloquialmente: "como pa' bruto" . ...Felicitaciones entonces Srs. O'Brein y Rivera por la profundidad de la investigación y la calidad del artículo

alfonso delgado
2009-09-16 17:46:41

Grandes empresas, grandes ladrones y grandes cómplices

Rosales
2009-09-16 18:51:07

SON UNAS RATAS VENDEPATRIAS, DEBEN MATARLOS Y SU ROBOS JAMÁS DEBEN PRESCRIBIR,

Renato Espinoza Subiria
2009-09-17 19:02:52

Y estos acuerdos sobre la mesa no es lo único que aqueja la irresponsable explotación de gas en el perú. En una investigacion que realize en la zona de Pampa Melchorita ( los abusos laborales y la contratación de "extranjeros ilegales" (filipinos y tailandeses) que llegan al pais a través de métodos dudosos, son pan del día. Las intromisiones en las propiedades para la colocación de cañerías con alto grado de peligro tambien ocurren en zonas como Alto Laran en Chincha. Y los problemas son aún mayores si tomamos en cuenta los reclamos del gremio de pescadores de Chincha y Cañete y la trágica reducción de la población de lobos marinos en Paracas.

armando rojas
2009-09-29 19:11:27

Durante el gob. de Toledo, Carlos del Solar fue un asiduo visitante de Palacio de Gobierno. Además, siempres se supo que el exministro de energía, PPK , Flury, etc son una cofradia que sesiona en la SNMPE. A´lan ofrecio durante su campaña revisar y renegociar los contratos, parece que lo hizo muy bien. Felicitaciones a Pablo Obrien por el reportaje. Se le extrañaba. Pregunta: Hay segunda parte?

Rebeca Enciso
2009-09-30 17:06:10

si inviertes 3000 millones de dólares y por la TV observas a Alan Garcia y Ollanta Humala diciendo: "Derogaremos la constitucion 1993". Además, sabemos que la Shell se fue porque no había demanda suficiente de gas natural (el estado no quiso aceptar que Shell se encargara de todo el negocio y tampoco teníamos dinero para gastar en cambio de turbinas de diesel de las empresas estatales por otras de gas) y así no se podia garantizar un flujo de ingresos...entonces: ¿QUIEN PONDRIA EL DINERO? TE LO NACIONALIZARÍAN EN LOS GOBIERNOS SOCIALISTAS-NACIONALISTAS Y DEMÁS DENOMINACIONES DINOSAURIAS QUE PROMOVÍAN LA DEROGATORIA DE LA CONST1993 Y EL CAMBIO DE MODELO!! HUBIERAN PUESTO UN MISERO DÓLAR EN PERÚ? Pues para hacerlo viable se modificó todo con leyes y aprobado en el congreso...a Chile el gas le alcanzó unos cuantos años. En 1990 tuvo gas barato y pobreza de 38% y en el 2006 tuvo gas no tan barato y bajó la pobreza a 14%....ahora Chile tiene 36% mas PBI que el Perú y Chile sólo tiene el 61% de la poblacion peruana. Pero en el 2009 importa gas natural licuado y cuesta 11 dólares por millón de BTU!!!....nosotros tendremos gas 20 años Y SE QUEJAN?? No pues, sólo se animaron A CONSTRUIR TODO, SIN IMPORTAR QUE EL APRA-PNP-UPP TENGA LA MAYORIA DEL CONGRESO, sólo con un contrato de compra seguro y que evite la manipulación del precio por parte del estado en el futuro (como Chávez que vende subsidiado todo). El gas era regalado pero la tubería no lo es...Alan García había usado las plataformas de Belco y tuvimos que pagar en los 90s...¿Cómo sobrevivir a una inflación interna que algun presidente loco desee disparar? Y podía ocurrir en 20 años! Sólo asegurando un flujo de ingresos externo fue que los bancos se decidieron a prestar el dinero para todo en conjunto. Sólo parece diferente la inversión en el ducto que la exportación pero estaban relacionadas...por eso vemos que alcanza a las justas... Sólo así se tendría un flujo independiente de la politica interna. Entonces, quienes son culpables por la exportacion del gas de Camisea? los que planeaban la derogacion de la const1993 y los que deseaban cambiar el modelo...PARA PROTEGERSE DE ELLOS SE DECIDIO EXPORTAR...

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