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de February de 2009

Slim Times

¿Qué hay detrás del préstamo por 250 millones de dólares del empresario mexicano a The New York Times?

Por José Fernando López

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Estaremos asistiendo a una versión corregida y aumentada de la obra de Prokófiev, Pedro y el lobo? El 4 de mayo del año pasado los diarios ingleses reportaron que Carlos Slim había adquirido el uno por ciento de las acciones de la compañía Independent News & Media (INM), propietaria, entre otros, del diario The Independent de Londres. Para esa época, ya los precios de las acciones de INM –como los de la mayoría de las grandes empresas de medios– venían en caída. De 3.67 euros por acción el 15 de junio de 2007, la cotización había disminuido por debajo de los dos dólares a comienzos de mayo de 2008.

La operación –por una valor estimado en 18 millones de euros– dio lugar a varias especulaciones. Una era que Slim había adquirido el paquete de acciones de The Independent como un as a guardar bajo la manga para una posible negociación con Denis O’Brien, propietario de Digicel, el mayor operador de telefonía móvil en el área del Caribe (y competido de Slim en la zona). O‘Brien, quien ha estado tratando de adquirir INM desde hace varios años, ha logrado acumular el 20 por ciento de las acciones y sostiene una pugna por su control con el empresario irlandés Anthony O‘Reilly, que tiene 28 por ciento de las acciones.

La otra es que se trataba de una inversión financiera. Para la época de la compra, el precio de las acciones había caído casi 50 por ciento respecto del pico alcanzado a mediados de 2007, y una de las estrategias seguidas por Slim desde que acumuló su primer capital ha sido comprar activos a la baja para venderlos cuando suban de precio. Dados los cambios en el mercado de medios, sin embargo, es difícil que los títulos recuperen el nivel que llegaron a tener. De hecho, entre mayo de 2008 y finales de enero de este año, el precio de las acciones de INM en la bolsa de Londres ha bajado 86 por ciento más.

No habían pasado ocho días desde el anuncio de la compra de las acciones de The Independent por parte de Slim, cuando el diario en línea El Confidencial, de España, anunció que el Grupo Prisa –propietario, entre otros, del rotativo El País– había entrado en conversaciones con el empresario mexicano para venderle la unidad de televisión por paga Digital Plus. Prisa acababa de adquirir a Sogecable –que además de la plataforma Digital Plus era dueña del Canal Cuatro de televisión abierta– y había incurrido en una costosa deuda.

La información –que no fue confirmada por ninguna de las partes– mencionaba la participación en las conversaciones del ex presidente Felipe González, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), copartidario y amigo de Juan Luis Cebrián –director general del Grupo Prisa–, y consejero y amigo desde hace varios años del empresario mexicano. La negociación, sin embargo, no se materializó y Prisa sacó a concurso la venta de Digital Plus. Al final sólo recibió una oferta de un consorcio compuesto por Vivendi de Francia y Telefónica de España (el mayor competidor de Slim en América Latina), pero apenas llegó a 1,800 millones de euros, según los medios especializados, aunque Prisa dice que no la venderá por menos de 2,500 millones. La operación fue suspendida, al menos por el momento.

Slim, sin embargo, no se quedó quieto, y el 4 de septiembre del año pasado anunció que había comprado un paquete de acciones del diario The New York Times, considerado uno de los periódicos más importantes del mundo. En su declaración ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) dijo haber adquirido, a través de Inmobiliaria Carso (y en beneficio suyo y de sus seis hijos) un total de 9’100,000 acciones de The New York Times Co., empresa dueña de The New York Times y de The Boston Globe, entre otros valiosos activos. El paquete representaba 6.4 por ciento de los títulos de la compañía, lo que convertía a la familia Slim en el tercer accionista más grande de la empresa.

Consultado sobre los motivos de la compra –valorada en unos 128 millones de dólares– Slim aseguró a los reporteros de los medios mexicanos que la misma no tenía ningún valor estratégico, y que se trataba solamente de una apuesta financiera. En el momento de adquirir las acciones, su cotización rondaba los 14 dólares, su precio más bajo en una década, y casi la cuarta parte de la cotización alcanzada en junio de 2002, cuando llegó a 51.50 dólares por unidad. Como en el caso de The Independent, no obstante, la acción siguió bajando y al finalizar enero estaba por debajo de los cinco dólares, lo que quiere decir que el valor de la inversión se había reducido a una tercera parte (hoy esas acciones de Slim están valoradas en 58 millones de dólares).

Los medios escritos están atravesando por una difícil situación en el mundo, y más en Estados Unidos, debido a una fuerte caída en los ingresos por publicidad y a una disminución en sus ventas, provocadas por la creciente competencia de la información online y por la desaceleración de la actividad económica. En diciembre, Tribune Co., una de las mayores empresas editoriales del país –dueña, entre otros, de Los Angeles Times, el Chicago Tribune, el Orlando Sentinel y el Hartofor Courant– se acogió a las leyes de protección contra la bancarrota. Lo mismo pasó hace pocas semanas con el Minneapolis- St. Paul Star Tribune. De acuerdo con una estimación de Barclays Capital, los ingresos por publicidad podrían caer 17 por ciento en 2009 y 7.5 por ciento adicional en 2010.

ALTOS INTERESES

Por eso no dejó de ser una sorpresa cuando a mediados de enero corrió la versión de que Slim estaba de nuevo en negocios con la compañía editora de The New York Times, y más aún cuando se supo de qué se trataba: un préstamo a seis años por 250 millones de dólares, por el cual el empresario mexicano recibiría un interés de 14.053 por ciento anual, más un paquete de opciones (o warrants) para adquirir 15.9 millones de acciones –divididas por partes iguales entre la Inmobiliaria Carso y el Grupo Financiero Inbursa, y en beneficio directo del empresario y sus hijos– antes del 15 de enero del año 2015.

A pesar de que ya para entonces estaba perfectamente claro que la economía de Estados Unidos había entrado en un periodo de recesión y que el crédito bancario se había secado prácticamente después de que estalló la crisis financiera, las condiciones del crédito llamaron la atención de los especialistas. Tres meses antes, cuando Goldman Sachs necesitaba urgentemente 5,000 millones de dólares para sobrevivir, Warren Buffett había conseguido asegurar un dividiendo de 10 por ciento –considerado alto en ese momento– sobre un paquete de acciones preferenciales de la empresa.

La decisión del The New York Times Company de pactar el crédito en esas condiciones –que Gawker, un popular blog de medios de Manhattan, asimiló con los préstamos subprime que llevaron a la crisis inmobiliaria en Estados Unidos– refleja no sólo la situación del mercado, sino la urgencia que tenía el diario de conseguir el dinero. A septiembre del año pasado –últimos datos contables disponibles–, The New York Times Company sólo poseía 46 millones de dólares en efectivo y un total de 1,100 millones de dólares en deuda de corto plazo, de los cuales tenía que pagar 400 millones en mayo de ese año. Y las opciones de conseguir ese dinero parecían escasas.

Si bien la compañía no ha querido hacer grandes recortes, para no afectar la calidad de sus publicaciones –en particular la de The New York Times– en noviembre del año pasado redujo a una cuarta parte los dividendos a sus accionistas –con lo que los miembros de la familia Ochs-Sulzberger, que ha manejado el periódico durante más de 100 años y posee todas las acciones con derecho a voto, dejaron de recibir más de 18 millones de dólares– y ha tratado de vender otros activos –como su participación en el equipo de béisbol las Medias Rojas de Boston, y su propio edificio corporativo en el área de Manhattan–. La situación no permitía espera.

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laura portillo
2010-01-16 21:08:39

Ing. Slim, no deja de sorprenderme, me caso con unsted mañana. Que bonitos ojos...

laura
2010-01-18 22:06:50

Carlos Slim es el esposo perfecto, porque lo critican tanto ENVIDIOSOS, en lo personal, todos quisieramos paresernos un poquito a el. quiero ser la fundadora de las admiradoras del Ingeniero.

Juan Antonio
2011-02-14 21:33:06

El Ing. Slim es un hombre admirable y un ejemplo a seguir.

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