

El gran desafío
Grace Lieblein asume la dirección de GM en medio de una grave crisis. ¿Qué les espera a las automotrices en México?
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En su empresa, es la primera mujer en llegar a ese cargo en 73 años. Y lo hace en medio de una de las peores crisis que haya vivido el sector en toda su historia. Con 48 años de edad, de los cuales ha pasado casi 30 vinculada a la empresa, Grace Lieblein asume en los próximos días la dirección general –y la presidencia– de General Motors en México, en reemplazo de Kevin Williams, quien fue nombrado vicepresidente y director general de Operaciones de servicio y refacciones globales de GM. Con una amplia experiencia en ingeniería y desarrollo de productos, Lieblein tiene el gran desafío de revigorizar las ventas de la empresa en el país, en momentos en que su casa matriz –al igual que Chrysler y eventualmente Ford, las otras dos grandes armadoras estadounidenses–, trata de sobrevivir con un préstamo de última hora del saliente gobierno de George W. Bush y busca afanosamente que el Congreso les apruebe un plan más generoso de rescate.
Aunque la venta de carros nuevos bajó dramáticamente el año pasado en México, y la compañía disminuyó ligeramente su participación de mercado, GM sigue siendo la empresa líder en el sector automotriz mexicano. Y con el nombramiento de Lieblein, la mujer latina –de padre cubano y madre nicaragüense– de más alto rango en toda la estructura organizativa de GM y una de las ejecutivas hispanas más importantes de Estados Unidos, según varias publicaciones especializadas, el grupo busca no sólo capear la crisis actual sino mantener su posición y aumentar su cuota de mercado. En los 11 primeros meses de 2008, la empresa vendió 191,969 unidades, con una participación de mercado de 19.9 por ciento, según su propias cifras. En el mes de noviembre, cuando la crisis empezó a manifestarse de manera más aguda, las ventas de autos en México cayeron 20 por ciento. Las de GM cayeron casi 24 por ciento. Pero el caso de México es apenas un pálido reflejo de la crisis que están viviendo las armadoras a escala mundial.
GOBIERNOS AL RESCATE
A finales de diciembre pasado, y después de una larga discusión en torno a una plan de rescate para las grandes empresas automotrices de Estados Unidos –que el Congreso de ese país, dominado por el Partido Demócrata, se negó a considerar antes del cierre de fin de año– el gobierno de George W. Bush aprobó unas líneas de crédito por 17,400 millones de dólares para GM y Chrysler, provenientes del fondo dispuesto para rescatar al sistema financiero de ese país. Por esos mismos días, PODER conversó telefónicamente con Lieblein –quien sólo a finales de enero asumirá formalmente su cargo como directora de GM de México–. La ejecutiva dejó en claro que no le gustaba la palabra “rescate”. Y dijo que con la ayuda gubernamental la compañía podría salir del bache en que se encuentra.
El hecho, sin embargo, es que la crisis de las automotrices es global. Los gobiernos de Canadá y la provincia de Ontario anunciaron también por esos días que en los primeros meses de 2009 otorgarían 3,300 millones de dólares a las unidades canadienses de dichas empresas.
A estos “rescates” podrían sumarse los de los gobiernos de Suecia y Alemania para las filiales de los fabricantes establecidos en Detroit. Incluso, según varios reportes, las automotrices mexicanas (no necesariamente sólo Chrysler, sino GM y Ford) han tenido acercamientos con el gobierno para negociar un plan de apoyo que podría costar entre 700 y 2,200 millones de dólares; además de garantías financieras de Nacional Financiera con el sector bancario, por unos 3,600 millones de dólares.
Las perspectivas de las armadoras estadounidenses difícilmente podrían ser peores: los expertos esperan que las ventas de vehículos ligeros en ese país disminuyan a 11.1 millones de unidades en 2009, frente a un estimado de 13.1 millones en 2008 –un desplome de 15.2 por ciento–. En diciembre, las ventas de Ford en Estados Unidos cayeron 32.4 por ciento. En todo el año, la facturación de sus marcas Ford, Lincoln y Mercury cayeron 20 por ciento. Los ingresos de Chrysler cayeron más de 50 por ciento en diciembre, y en el acumulado del año la caída superó el 30 por ciento. GM, por su parte, anunció una baja de 31 por ciento en sus ventas de diciembre y de 23 por ciento en todo el año. Ni siquiera las empresas japonesas que producen en ese país, se escaparon de la baja. Las ventas de Totoya disminuyeron 16 por ciento en el año y ha pronosticado la primera pérdida operativa de su historia para el actual año fiscal.
EL PLAN DE GM
Según el acuerdo al que se llegó con el gobierno de George W. Bush, GM, que disputa el liderazgo global de la industria con el fabricante japonés Toyota en términos de unidades, recibiría un préstamo de 9,400 millones de dólares en dos tramos, durante diciembre y enero; y tendría disponibles 4,000 millones de dólares más el 17 de febrero. Originalmente la empresa había solicitado unos 5,600 millones de dólares más de los que le fueron autorizados. Adicionalmente, la Reserva Federal aprobó la solicitud de GMAC Financial Services para convertirse en una controladora bancaria, un estatus que le permitiría recibir parte de los fondos que el gobierno de ese país ha destinado para rescatar a los bancos y también beneficiarse de la ventanilla de descuento de la Fed.
Está por verse, además, si la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca podría significar nuevos préstamos para GM y Chrysler (este último propiedad del fondo de inversión Cerberus Capital Management). En tal caso, las compañías tendrían que entregar un plan de viabilidad antes del 17 de febrero de 2009, aunque Standard and Poor’s ha mencionado la posibilidad de que dicho fondeo sea otorgado a las dos automotrices como parte de un plan para sanear sus finanzas después de acogerse a las leyes de bancarrota. Ford, por su parte, ha decidido evaluar el comportamiento de las ventas en los primeros meses del año antes de solicitar un crédito del gobierno.
De acuerdo con The Wall Street Journal, el préstamo de 17,400 millones de dólares otorgado por el gobierno obliga a GM y a Chrysler a reemplazar dos tercios de su deuda con acciones; a usar más acciones en lugar de efectivo para fondear obligaciones de cuidado de la salud de sus retirados, y a establecer estructuras salariales y reglas de trabajo que las hagan más competitivas frente a sus rivales extranjeros, entre otras medidas. No obstante, el préstamo otorgado por la saliente administración dista mucho de resolver el problema de fondo de las compañías.
“Creemos que el riesgo de bancarrota permanece alto para GM y Chrysler, así como para Ford para el año 2009, debido a una gama de retos fundamentales que no serán aliviados por el fondeo gubernamental, y que, desde nuestra óptica, mantendrá las altas pérdidas de efectivo y potencialmente minará la liquidez”, dijo la calificadora de crédito Standard and Poor’s en un reporte emitido luego de la aprobación de los créditos. En el mejor de los casos, el préstamo da a “GM y Chrysler suficiente liquidez para mantener sus operaciones automotrices por unos cuantos meses más, en lugar de enfrentar un déficit de liquidez y altos riesgos de bancarrota para enero de 2009”.
“El rescate [como los analistas insisten en llamarlo] es para que estas empresas tengan el suficiente flujo de efectivo para mantener sus operaciones en los próximos meses”, coincidió Francisco Pascual, analista del sector automotriz de IHS Global Insight, en entrevista telefónica con PODER desde Lexington, Massachusetts. Según él, cualquier préstamo no ataca la raíz del problema, y es que “estas empresas no están trabajando eficientemente para ser rentables” a largo plazo. GM reportó en 2006 ingresos totales por 205,601 millones de dólares y una pérdida neta por 1,978 millones de dólares. Al año siguiente, su facturación cayó 1.2 por ciento a 181,122 millones y su pérdida neta se multiplicó a 38,732 millones. Y la situación se siguió agravando en 2008.
2009-01-22 14:54:21
Me parece un buen artículo, ilustra mucho, sobre todo en lo que corresponde a la actualidad y la realidad que esta atravesando el planeta en materia de desaceleración económica. De todas maneras también hay que observar los grandes retos que se le vienen entregando a la mujer hoy por hoy, Nos están enseñando mas cada día sobre organización y disciplina laboral...




